Día mundial de las madres y los padres

día internacional de las madres y los padres. Psicologo parentalCada 1 de Junio desde el año 2012 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) viene conmemorando el día mundial de las madres y los padres, reconociendo su labor y honrando su trabajo en todo el mundo.

Este reconocimiento pone de relieve la responsabilidad principal en la alimentación y en la protección de los niños que tiene la familia. Destacando que para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, los niños deben crecer en un ambiente familiar y en una atmósfera de felicidad, amor y comprensión.

También resalta el papel crítico que los padres tienen en la educación de los niños. Gran tarea y responsabilidad de cada padre y madre que no puede relegarse en su totalidad sin generar serias consecuencias en los niños en particular y la sociedad en general.

¿Por qué los niños necesitan de una madre y/o un padre?

“Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, que hay que domesticar”
Esos locos bajitos. Joan Manuel Serrat

El bebé humano al nacer, desde su enorme desvalimiento es incapaz de sobrevivir sin un padre y/o una madre que pueda de sostenerlo emocional y físicamente. Necesita de un otro adulto que pueda interpretar sus necesidades y dar respuesta en tiempo y forma adecuada. Un niño que no es atendido en sus necesidades más primarias de afecto y amor puede experimentar sensaciones de desamparo emocional abrumador y generar graves consecuencias en su psiquismo temprano. Por ello la tarea de ser padre es un reto a conseguir, una responsabilidad a lograr y un desafió exigente y a la vez motivador.

Desde la Psicología conocemos los efectos devastadores que en el psiquismo de los niños provoca la inadecuada atención emocional de la familia. Las respuestas en exceso o ausentes que no van en sintonía empática con sus necesidades provocan que el niño no se sienta reconocido y sostenido en su individualidad, dificultando su desarrollo saludable más allá de ser alimentados y acogidos bajo un techo. Por esto no podemos solamente con lo que a cuidados físicos se refiere, “el alimento emocional” cobra un logar relevante como recoge la ONU en el homenaje en este día.

Algunas de las primeras investigaciones han sido las realizadas por el Psicoanalista René Spitz. Quien fué uno de los primeros investigadores en utilizar el método experimental de la observación directa infantil  en niños sanos y con patología, y sus desarrollos teóricos han permitido comprender en mayor profundidad las necesidades de todos los niños -y especialmente los que por diversas situaciones pasan extensos períodos separados de sus padres (hospitalizados, en internados…etc.)- describiendo de un modo detallado las consecuencias que las situaciones de abandono y deprivación les pueden generar.

La importancia de las funciones parentales

Numerosos han sido los Psicoanalistas estudiosos de los primeros vínculos que se establecen entre el niño y sus padres al nacer, destacando la trascendencia que las funciones parentales presentan en el desarrollo psíquico del ser humano.

Cuando Sigmund Freud comienza a escuchar a sus pacientes hablar sobre sus padecimientos todos le remiten a la infancia, por ello comienza el interés en investigar el efecto que las experiencias vividas en el primer tiempo de vida, en gran medida vividas en el núcleo familiar, pueden afectar el desarrollo emocional y psíquico del ser humano. Algunas de sus hipótesis iniciales han sido confirmadas y otras descartadas, pero ha sido quién marcó el camino de la comprensión del desarrollo evolutivo en el psiquismo humano y del continuo entre normalidad y patología.

Este trabajo investigador lo han continuado numerosos psicoanalistas, entre ellos:  Melanie Klein – una de las primeras mujeres Psicoanalistas – ha desarrollado sus teoría sobre los mecanismo psíquicos presentes en los bebés al nacer y el modo en que se manifiestan y desarrollan durante el primer año de vida. Donald Winnicott – un excepcional Psicoanalista Británico – ha escrito y estudiado durante toda su vida los efectos que los cuidados de los padres producen en los hijos, fundamentalmente en la relación con sus madres;  y Jaques Lacan -un reconocido psicoanalista Fránces- ha realzado el lugar de la función paterna en el desarrollo subjetivo del ser humano, dedicando uno de sus primeros escritos al estudio de la familia. Podría citar muchos más y algunos muy actuales.

Funciones parentales hoy

La posibilidad de los adultos de construir sus funciones parentales de manera adecuada hoy no viene definida por el deseo manifiesto a ser padre o madre, ni por contar con el reconocimiento ante la ley de su cuidado del menor a cargo. Tampoco lo describe la capacidad económica con la que brindar oportunidades a los hijos, ni lo define una clase social, ni un nivel formativo. Sino que:

“Vendrá dada por la capacidad de cada individuo para procurar cuidados, constituirse en figura de apego segura y confiable, y en la posibilidad de poder brindar un ambiente facilitador que permita que el individuo logre desarrollar su potencial”. (Alicia Monserrat)

Cuando se confunden los derechos

He empezado este artículo desde las necesidades y derechos fundamentales de todo niños a tener una familia, a ser cuidado y alimentado, educado y contenido no sólo como modo de subsistencia biológico, sino como el único modo en el que sobrevirvir y desarrollarse psíquicamente de una manera plena. Me parece crucial no perder esta idea de vista. Desde aquí podemos hablar del derecho que toda persona tiene a poder ser padre o madre, como también ha decidir no serlo. ¿Por qué esta aclaración? Porque en los tiempos que vivimos, a veces se termina invirtiendo el derecho de un niño a tener una familia y pasa a un plano de mayor relevancia el derecho de una persona a ser padre y/ madre; y en ciertos casos ambos derechos entran en conflicto.

En los tiempos actuales caracterizados por un una impronta a gozar y ser feliz, a consumir de manera homogénea, a acceder de inmediato a lo deseado; en donde la espera, la postergación y la frustración brillan por su ausencia; el deseo de ser padre y/o formar una familia puede mostrarse más como un objeto más al que acceder, poniendo de relieve más un deseo de maternidad que un deseo de hijo. (Silvia Tubert)

El ser padre o madre (en su función) puede quedar confundido y en vez de ser la figura de seguridad para el menor, pasa a ser una figura a la que sostener, padres infantilizados, con graves carencias,  deprimidos, narcisistas. Éstas situaciones pueden  genera graves desencuentros entre padres e hijos, muchas veces puestos de manifiesto rotundamente en la adolescencia.

Vivimos un tiempo en donde todo “deseo tiene tendencia a convertirse en un derecho, y este derecho puede volverse incluso una obligación que el sujeto se impone, un deseo a toda costa que puede superar lo que es deseado”.(Francois Ansermet) Donde la presión a vivir de una manera positiva puede suponer una exigencia aplastante cuando hay impedimentos como por ejemplo en casos de infertilidad.

Madres y padres de los que aprender

La tarea de ser padre y de construir sus funciones parentales que propicien el buen desarrollo de los hijos y fortalezcan las familias es todo un trabajo a realizar, un deseo a conseguir, un bien preciado a cuidar. Cotamos con múltiples modelos de familia, donde los antiguos referentes ya no nos sirven, por lo cual estamos convocados a crear modos propios de desarrollar las funciones parentales sin perder la función crucial que desempeñan en el desarrollo de los niños.

Hoy en día ser madre o ser padre implica el reto a encontrar y desarrollar sus propios recursos con los que desempeñar la función parental, más allá de las identidades de género o elecciones de objeto. Una oportunidad en la que desarrollarse y descubrir aspectos novedosos propios, de la pareja y del propio hijo en desarrollo.

Mi reconocimiento por el día mundial de las madres y los padres

Para esos padres y madres que buscan ser afectivos y creativos en su función, que se interrogan, consultan, intentan descubrir a cada hijo en su singularidad y promueven su autonomía. Para las madres y padres que me han dejado acompañarlos en su camino, con los que he aprendido y sigo aprendiendo, va dirigido mi reconocimiento en este artículo en este día mundial de las madres y los padres.

Bibliografía de Referencia:

Anserment. F. (2014) “Cuando al ciencia supera la realidad” Trabajos Psicoanalíticos. Asociación psicoanalítica de Madrid.
Monserrat, A. (2017) Ponencia presentada en las Jornadas de Psicoanálisis del niño y del adolescente de la Asociación psicoanalítica de Madrid.
Spitz, R.A. (1965). “El primer año de vida: un estudio psicoanalítico de desarrollo normal y anormal de relaciones de objeto”. Nueva York: Prensa de Universidades Internacional.

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