¿Existe el instinto maternal? Psicología en el embarazo en Tenerife

Psicología en el embarazo en Tenerife. instinto maternal¿Existe el instinto maternal? ¿Qué necesita el bebé recién nacido? ¿Qué puede ofrecer su mamá?  Psicología en el embarazo en Tenerife 

Durante los meses de gestación no se tratará sólo de preparar el espacio físico en donde habitará el bebé, su habitación, su cuna, sino de la preparación que su mamá realiza de un espacio mental en ella para que el bebé pueda habitar. Junto  a las mantitas y ropita que protegen y sujetan al bebé recién nacido, estará el sostén físico y emocional que la mamá le brinde. 

¿Existe el instinto maternal?

A la capacidad de las madres – o quién cumpla la función materna- de interpretar las necesidades básicas y primarias de su bebé, se lo ha considerado de distintas maneras. Se lo ha tomado como un instinto dotado por la naturaleza a toda mujer para el buen saber hacer en el cuidado y protección de los hijos, que ha tenido una relevancia fundamental para la supervivencia y desarrollo de los niños desde tiempos muy remotos.

Hoy sabemos que una mamá no cuenta con esta capacidad por el mero hecho de ser mujer, ni es instintiva como en el mundo animal para la conservación de la especie, sino que hace alusión a una capacidad materna que surge en el encuentro íntimo entre la mamá y su bebé recién nacido. Una conexión, comprensión y entrega particular de la mamá para ese bebé que llega único y distinto a cualquier otro bebé.

Donald Winnicott, un reconocido pediatra y psicoanalista concetualizará esta etapa tan característica en las mamás gestantes y en puerperio como “preocupación maternal primaria”. En donde la mamá para identificarse con su bebé, recurre a su propias experiencias como bebé. Para ello, durante la última etapa del embarazo y los primeros meses de vida, “la madre contará con una capacidad excepcional de identificarse con su bebé, de pensar en él, de imaginar sus necesidades, de adelantarse a ellas”.  No se trata de una capacidad aprendida ni un instinto maternal, sino de una dedicación y atención consciente e inconsciente a las necesidades de su bebé. La mamá para  poder interpretar las necesidades emocionales y físicas del bebé recién nacido deberá pensar en él y por él” explica Mariela Michelena.

¿Por qué hace falta una mamá?

“El bebé no existe sin su mamá” desarrolla Winnicott, ya que el bebé sólo existe inmerso en una relación con su madre, en donde ella tendrá que hacerse cargo -por un largo tiempo- de sus necesidades y deseos. Será ella quién tendrá que servir de filtro protector al recién nacido que experimenta los estímulos externos e internos por primera vez; que intentará lo mejor que pueda dosificar los ruidos preparando un espacio adecuado para el bebé; que buscará reducir la sensación de inmensidad del espacio acogiéndolo en sus brazos; le ofrecerá su pecho en tiempo oportuno para calmar su hambre; estimulará sus sensaciones corporales en el baño y cuidado; lo acunará para conciliar el sueño y responderá a sus necesidades, hasta las que le resultan más complejas de entender.

La dependencia del recién nacido para con su mamá es total y absoluta y será a través de sus vivencias relacionales con ella que podrá ir integrádose afectivamente. Gracias a la función de su mamá de reconocer y leer sus estados emocionales internos, podrá el niño establecer las raíces intersubjetivas de la comunicación humana.

La mamá tendrá que recoger todas las emociones que el bebé le transmite, hasta las más angustiosas y desconcertantes, que tiempo después podrán ser devueltas al bebé de un modo más asumible y digerible para él consituyendo las bases de la comunicación humana. Acción que implica una discriminación entre las necesidades propias de la madre y las necesidades de su bebé y una mirada humanizadora del bebé como una persona en desarrollo con deseos propios. Esta función materna dependerá del estado mental de la madre, de su grado de madurez, de su capacidad de tolerar el dolor, de contemplar, de pensar, esperar, de tener su propio espacio interno continente.

¿Por qué hablamos de función materna?

En el desarrollo de un niño hablamos de la necesidad de que estén presentes ambas funciones materna y paterna para que le psiquismo se constituya. No es sólo su mamá biológica, sino que se trata de quién cumple la función de cuidado de una manera continua e íntima con el bebé. Una mamá adoptante o una mamá que recibe un óvulo de un donante puede cumplir esta función tan crucial en el desarrollo de un niño. No se trata de que se de o no esta función en un rotundo sino de cómo se da esta función materna si ha sido para ese bebé lo “suficientemente buena madre” *(Winnicott) Las madres perfectas no existen y cada mamá hace lo mejor que puede con cada niño.

¿Y la función paterna?

Para que esta dedicación, entrega, devoción pueda darse durante el primer tiempo del recién nacido hará falta un padre o una pareja o una familia, que brinde apoyo a esa mamá -que tendrá que dejar algún tiempo muchas de sus funciones diarias- para poder acoger a ese bebé que nace, descubriéndolo y ayudándolo a descubrirse.

Se trata de quién cumple la función ya que no me estoy refiriendo solamente a un hombre, sino a quién contiene a la mamá, quién acompaña en al tarea de crianza. Las funciones maternas y paternas no se encarnan siempre en un hombre o una mujer, ni sólo hacen referencia únicamente a sus padres biológicos, sino que reflejan necesidades que el bebé requiere, que pueden ser ejercidas por otras personas, siempre que se presenten disponibles para el niño de manera continuada.

En una etapa posterior del desarrollo la función paterna tendrá un lugar clave en la separación gradual y necesaria de ese bebé y su mamá, como tercero interdictor, representante de la ley, para que el bebé desde la absoluta dependencia al nacer pueda ir desarrollando su autonomía como sujeto con deseo y aspiraciones propias.

Autores de referencia en este post de Psicología en el embarazo en Tenerife:

Winnicott D (1956) “Preocupación maternal primaria”
Michelena M (2009 “Un año para toda la vida”

¿Existe el instinto maternal? Psicología en el embarazo en Tenerife
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