¿ Fortaleza emocional ?

Fortaleza emocional tenerife. terapia psicológica. Con frecuencia se tiene a confundir fortaleza emocional con bienestar.

A veces parece admirarse a quién se escabulle sin sentirse afectado de las situaciones más drásticas.

No me refiero a quienes a pesar de atravesar grandes desaveniencias en la vida se enfrentan a ellas y logran crecer y aprender, a base de un esfuerzo cuantioso y abundante dolor. Sino a quién quiere a veces tomar atajos para sortear la aflicción que puede ir ligado a esa aceptación o elaboración.

Sentir no es debilidad

Los que trabajamos con el Psicoanálisis sabemos que nada es azaroso y que muchas veces si miramos con detenimiento tras esa aparente fortaleza -que parece indestructible- podemos encontrarnos con un niño pequeño. Un chico indefenso, asustado, que construye su muralla, o su caparazón y que para ello renuncia a sentir, a vincularse, a relacionarse comprometidamente con otros en un intento desesperado de evitar cualquier dolor.

¿ Fortaleza emocional o muralla aislante?

¡Claro, el amurallado en cuestión viene poniendo ladrillo tras ladrillo desde hace tanto tiempo, que ya no se entera de por qué empezó semejante obra de ingeniería!. Sólo sabe que es lo que siempre ha echo, y tal cual hormiga sigue repitiendo en su construcción.

A veces puede aparecer una grieta después de un temblor o un gran temporal y despertar un gran temor. ¡Con gran razón, una gran muralla no se quita en un instante! Pero esa rendija que accede a lo más profundo, que se acerca a los cimientos de la fortaleza puede dar la oportunidad de empezar a conectar y entender algo de lo que la generó y de la función que pudo tener en otro tiempo, otro lugar.

Es el pasadizo que puede permitir conectar con algunas situaciones vividas, pérdidas, desilusiones que pueden haber sido tan intensas que el psiquismo de alguna manera las tuvo que evitar y las niega en su insistencia en la actualidad.

Porque lo vivido no tramitado importuna en cuanto encuentra la oportunidad. El gran esfuerzo psíquico que requiere intentar ocultar una y otra vez lo que retorna y funcionar como si no ocurriese nada sólo consigue resultados efímeros, que a la larga puede desgastar la estructura de esa muralla.

Una oportunidad

Esas grietas que molestan, a pesar de los intentos de revoque, pueden ser la oportunidad de comenzar un recorrido de descubrimiento, reencuentro, recuerdo de lo más doloroso y difícil de aceptar de uno mismo y la propia historia. Esta tarea de descubrir tal cuál el arqueólogo decía Freud, requiere tiempo, trabajo minucioso, mucho cuidado ya que por algo han estado tanto tiempo obturadas y es ahí donde la labor del psicólogo psicoanalista tiene su lugar, en ese acompañar en el recorrido poco a poco de la verdad que subyace para poder ser elaborada, aceptada, perdonada, para tal vez no tener por necesidad imperiosa seguir construyendo bloque tras bloque.

¿ Fortaleza emocional ?
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